Verifica cualquier dato de pago nuevo o modificado llamando a un número que ya tengas, nunca a uno que aparezca en la solicitud.
Un patrón costoso y frecuente
En el fraude por correo electrónico empresarial (BEC, por sus siglas en inglés), un delincuente se hace pasar por un proveedor, una empresa de bienes raíces o de títulos de propiedad, un empleado o un directivo de la empresa y pide que el pago se haga con datos de cuenta nuevos. El Centro de Denuncias de Delitos en Internet (IC3) del FBI recibió 24,768 denuncias de este tipo en 2025, con pérdidas reportadas de unos $3,050 millones: un total que abarca todo el fraude por correo electrónico empresarial reportado, no solo los casos relacionados con Zelle.
El mensaje puede venir de una cuenta real que fue hackeada o de una dirección que se diferencia por un solo carácter. Un nombre conocido o una cadena de correos ya existente no constituyen una prueba.
Señales de alerta
- Datos nuevos de banco, de número de ruta o de aplicación de pagos para un proveedor al que ya le pagas.
- Urgencia, secretismo o una solicitud para saltarte tu aprobación habitual.
- Una dirección de correo electrónico, un dominio o un enlace que difiere ligeramente del real.
- Un directivo de la empresa que pide tarjetas de regalo o una transferencia inusual mientras “no está disponible” para hablar.
- Un empleado que pide por correo electrónico cambiar la cuenta donde se deposita su sueldo.
Controles que funcionan para equipos pequeños
- Antes de cambiar los datos de pago, llama tú usando un número de tus registros o de una factura anterior, nunca el que aparece en la solicitud.
- Exige que una segunda persona apruebe los nuevos destinatarios de pagos y los datos modificados, si tu banco lo permite.
- Vuelve a confirmar los datos modificados antes del primer pago, aunque el cambio haya llegado semanas antes.
- Habilita la autenticación multifactor en las cuentas de correo electrónico y en las cuentas bancarias.
- No consideres un pequeño pago de prueba como una verificación. Que un pago llegue demuestra que la cuenta funciona, no que pertenezca a tu proveedor.
Si el dinero fue a parar al lugar equivocado
Contacta a tu banco de inmediato y pídele que se comunique con el banco que recibió los fondos. Luego presenta un reporte en IC3.gov. La rapidez importa, aunque la recuperación no está garantizada.
Cuéntale al proveedor o al empleado real lo que pasó, y revisa tu cuenta de correo electrónico para ver si hay inicios de sesión o reglas de reenvío que no reconozcas.
Fuentes y lecturas adicionales
- FBI: Business email compromise (en inglés) ↗
- FBI IC3: 2025 Internet Crime Report (en inglés) ↗
- FBI IC3: Business email compromise, including payroll diversion (PSA I-091019) (en inglés) ↗
Las reglas de los proveedores pueden cambiar. Revisa los términos vigentes y contacta a tu banco para saber qué corresponde en tu caso.