Contacta a tu banco de inmediato. Describe los hechos, conserva la evidencia y detén cualquier pago adicional.
1. Detente y contacta a tu banco
Deja de responderle a la persona que te está dando instrucciones. Abre la aplicación de tu banco o usa el número que aparece en la tarjeta emitida por tu banco para comunicarte con el equipo de fraude del banco. Cuéntales de inmediato que sospechas una estafa o una transacción no autorizada.
Pregunta si el pago se puede detener, revertir o evaluar para un reembolso. La Comisión Federal de Comercio (FTC) recomienda solicitar la reversión del pago y la devolución del dinero. La recuperación no está garantizada.
2. Protege el acceso a tus cuentas
Dile al banco si compartiste una contraseña, un código de verificación, el acceso a tu dispositivo o información personal. Pregunta qué pasos hacen falta para proteger la cuenta.
Cambia las contraseñas comprometidas desde un dispositivo de confianza, activa la autenticación multifactor (MFA) que tengas disponible y protege tu cuenta de correo electrónico. Si quedó expuesta información sobre tu identidad, usa IdentityTheft.gov para obtener orientación adaptada a tu caso.
3. Guarda un registro claro
- Anota las fechas, los montos, los datos del destinatario y los identificadores de las transacciones.
- Guarda los mensajes, los correos electrónicos, los anuncios y el historial de llamadas.
- Escribe quién inició realmente cada pago y qué te dijeron.
- Conserva el número de caso del banco y anota cada seguimiento.
- No publiques evidencia sin ocultar antes los datos sensibles ni publiques datos de la cuenta.
4. Reporta y da seguimiento
Reportar lo ocurrido a las autoridades y a los organismos reguladores puede ayudar a documentar lo que pasó, pero no sustituye el aviso a tu banco. Guarda las confirmaciones y pídele a tu banco el resultado y sus razones por escrito.
Mereces información clara y apoyo. Desconfía de quienes te contacten con promesas de recuperar tus fondos a cambio de un pago.
Fuentes y lecturas adicionales
Las reglas de los proveedores pueden cambiar. Revisa los términos vigentes y contacta a tu banco para saber qué corresponde en tu caso.